EL ARCHIVO HISTORICO DE LA MINERIA NACIONAL DE LA CORPORACION MINERA DE BOLIVIA XVI ANIVERSARIO

Mural Sistema de Archivo de la COMIBOL
El 14 de mayo de 2004 el gobierno aprueba el DS. 27490 de creación del Archivo Histórico de la Minería Nacional. Fue fundada sobre la base de toda la documentación recuperada de los ex Barones del Estaño, y de la propia COMIBOL. Los archivos de la primera entidad minera estatal, por mucho tiempo, estuvieron en calidad de basura en todas las latitudes de nuestro país. Unos años antes, en 1999, llega a los Almacenes Generales de la COMIBOL en la ciudad de El Alto, como estibador Don Edgar Ramirez Santiesteban, antiguo trabajador minero de la COMIBOL, y un líder sindical de reconocida trayectoria en la Federación de Mineros y la Central Obrera Boliviana. Don Edgar es un apasionado por los Archivos, la memoria y la cultura. En su pasó, fue testigo de la destrucción de la memoria minera. Al margen del trabajo que tenía que cumplir en los Almacenes, empezó a recuperar aquellos papeles viejos, por los que nadie daba cuenta. Fueron cerca de 20 años de acumulación y abandono de valiosos documentos. Los archivos fueron objeto de saqueo e incuria, de mentiras y engaños con proyectos archivísticos que solo tenían el propósito de saquear los recursos públicos a nombre de los documentos.
 
Preparó y convenció a los trabajadores dependientes del Almacén, muchos de ellos, ex trabajadores de interior mina, para recuperar los documentos del patio, al interior de los vetustos almacenes. Gestionó apoyo técnico del Archivista e Historiador, Don Luis Oporto Ordoñez, y a través de él, de la UMSA. Juntos, gestionaron la aprobación del DS. 27490, que establece dos aspectos fundamentales: presupuesto y la aplicación del modelo sistémico para organizar el Sistema de Archivo Institucional, tiempo en el que empieza uno de los proyectos archivísticos, a mi juicio, más importantes para el país.
Edgar Ramírez Santiesteban, Director Nacional del Sistema de Archivo de la COMIBOL

Los resultados no se dejaron esperar. La contundencia del tesonero trabajo se resume en lo siguiente:

    • Fundación con equipamiento, personal e infraestructura de cinco Archivos Regionales en La Paz, Oruro, Potosí, Catavi y Pulacayo.
    • Cerca de 40 km., de documentos recuperados.
    • Un laboratorio de Conservación y Restauración con infraestructura propia, en curso de implementación.
    • Sistema de Videoconferencias.
    • Sistema de Gestión Documental Integrada SCRINIA
    • Centros de Procesamiento de Datos en La Paz y Oruro.
    • Personal calificado y especializado en diferentes áreas.
    • Revalorización de los terrenos de la COMIBOL, donde se construyeron los edificios de los Archivos Regionales.
    • Recuperación de bienes patrimoniales y museísticos de la COMIBOL.
    • Documentos declarados Memoria del Mundo por la UNESCO.
    • Elaboración de la base normativa para organizar el Sistema de Archivo, aprobado por la MAE de la entidad.
    • Desarrollo de los Servicios Archivísticos.
    • Desarrollo de una metodología estandarizada en la organización de los fondos documentales, sobre la base de principios y teoría científica.
    • Recuperación de bibliotecas patrimoniales.
    • Publicación de avances de investigación.
    • Apoyo técnico a otras entidades públicas en la organización de los archivos.
    • Participación activa en ferias mineras, del libro, actividades de extensión cultural, promoviendo la recuperación de la memoria minera boliviana.
    • Participación y organización de Congresos Nacionales e Internacionales de Archivística, Museología y Bibliotecología, llevando y promoviendo los recursos documentales, en muchos confines.
Expreso mi más profundo reconocimiento al trabajo alcanzado en el Archivo Minero, en tan solo 16 años de existencia, que para las lides archivísticas son muy pocos. Es verdad, el Archivo Minero, es apenas un adolecente, pero de profunda experiencia y con excelentes resultados. Por supuesto, sin Don Edgar, con seguridad el Archivo Histórico de la Minería Nacional no hubiera existido. Pero, tampoco hubiéramos logrado tantos resultados sin la participación activa y decidida de un militante fiel de la cultura y la memoria boliviana, Don Luis Oporto Ordoñez, quién desde el principio estuvo asesorando grandemente y apoyando de manera desinteresada a la organización de esta entidad archivística. Asimismo, soy testigo del crecimiento profesional de jóvenes empeñosos que participaron en este regio emprendimiento, y hoy, muchos de ellos, se constituyen en la piedra fundamental para continuar desarrollando nuestros más firmes propósitos como archivistas. Pero, contamos también, con profesionales de larga trayectoria que dieron su granito de arena de manera militante y altamente activa, que hoy prestan sus servicios en los Archivos Regionales. Desde Pulacayo, pasando por Potosí, alcanzado Catavi, de regreso por Oruro, hasta llegar a la ciudad de El Alto, y reportándonos en el Centro de Documentación de la Oficina Central de la COMIBOL en La Paz, así es nuestra trayectoria, nuestro itinerario, así es nuestra vida archivística, con vicisitudes, apremios, proyectos y muchas propuestas de trabajo.
Hoy cumplimos 16 años de vida, una vida cargada de experiencias, de crecimiento, de madurez institucional, con preocupaciones y problemas, pero también con muchos éxitos, alegrías, y aciertos. Mi abrazo más profundo a mis compañeros de trabajo, con quienes compartimos momentos muy difíciles y desafiantes. Mi especial reconocimiento de cariño y respeto para Don Edgar Ramírez, líder nato, lleno de sabiduría y experiencia, de quien cada día aprendemos. Es por tanto, nuestro maestro.
 
Mi entrañable admiración y reconocimiento a Don Luis Oporto Ordoñez, hombre de noble batalla en la defensa del patrimonio cultural boliviano. Sin él, muchos logros no hubiéramos alcanzado.
Mi enorme abrazo a cada uno de mis compañeros de trabajo, y mi mayor reconocimiento, en este especial día.
 
Feliz XVI aniversario Archivo Minero. Mi deseo, es que continúe, se fortalezca, y se convierta en el mayor custodio de la memoria de la minería boliviana, por el bien de nuestro amado país.

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